En el camino iba pensando en como lo había hecho, como lo había logrado, estaba volteando la esquina aun pensando mucho, cuando terminando de dar la vuelta su hombro derecho, se topo con otro derecho, pero mas débil, fino y con un aroma mas que agradable; el miro con desdén a quien en vez miraba con clemencia, siguió su camino, sabia que no podía tardar mas de lo contrario recibiría un sermón y castigo por parte de sus padres. Una vez dentro de la cocina, busco algo para comer y la búsqueda no tuvo éxito por lo que decidió no comer y aguantárselas.
Sus padres estaban descansado y el aprovechando ese momento de soledad (puesto que apreciaba la soledad), busco un lugar cómodo y bueno para leer una obra, pero en el preciso instante en que el se disponía a leerlo recordó el rostro de la chica con quien se topara anteriormente, recordó también su agradable aroma y recordó como se comporto. El no era de salir tantas veces, no conocía tanta gente y tampoco muchas chicas por lo que esta fémina dejo en el un recuerdo de manera apreciable, pensó en que hubiese pasado si el hubiera reaccionado de otra manera y sintió un remordimiento por no haber hecho otra historia. Recordaba mas que nada su aroma, a el muy aparte de agradarle (como a todo varón) los atributos femeninos apreciaba mas el perfume de las feromonas femeninas. Se toco su hombro derecho, como quien recuerda lo sucedido visitando el lugar donde ocurrió, y manteniendo su mano firme en ese lugar, deseo poder tenerla a su lado.
— ¿Quien era? — Se cuestionaba a si mismo — ¿Vivirá por aquí? — Se preguntaba y nuevamente se hundía en una profunda cavilación.
Hundido en pensamiento, pensamiento agotador, agotado se durmió.
Luz entrando por cortinas, un sonido a sartenes que están siendo usadas.
Por la claridad de su cuarto en ese momento supuso que había dormido toda la noche y ya había amanecido, se restregó los ojos y se preguntaba por la hora.
El sonido de las sartenes ceso, tomo el control de su mini componente y lo prendió, empezó a tocar el CD que tanto le gustaba. Desperezándose se levanto, cogió la toalla y sus sandalias, aun tenia la duda del tiempo, bajo hasta la cocina sin antes pasar por la sala y el cuarto de su madre que estaba vacio. Llego hasta la cocina de donde provenía momentos antes el clamor de las sartenes, pero que fueron remplazados por cubiertos, en este lugar estaba su madre.
— Mami buenos días — Dijo y acercándose le dio un beso en la mejilla.
— ¿Hijo como amaneciste? —
— Bien ma' —
— Tu pasaje esta sobre la mesa, el desayuno ya esta servido — Dijo terminando de poner un trozo de carne recién frita sobre el arroz que en estado tibio expedía un olor agradable.
— Ya mami gracias, por cierto, ¿Que hora es? —
— Un Cuarto para la siete, bueno hijo me voy al centro comercial nos vemos, regresas temprano, terminas tu desayuno y te portas bien, nos vemos mi amor — Dijo su madre retirándose.
— ¡Esta bien ma'! — Respondió el enérgicamente ya en la ducha.
Ya cambiado, se dio cuenta de que se le hacia tarde; cogió su pasaje, comió la carne, el arroz apenas lo pico. Se lavo los dientes, se arreglo la corbata, tomo su mochila y salio con dirección al colegio. Ya estando fuera empezó a escuchar su "mp3" y volteando la esquina vio en el paradero (el paradero estaba frente a su casa) a una chica, su rostro se le hacia conocido y fue caminando lento preguntándose en donde la había visto. Una suave brisa recorrió todo su cuerpo y pudo reconocer en el aire aquel aroma que sintiera el día anterior y recordó a la chica pero en ese instante, apareció el transporte publico, paro interponiéndose entre los dos y partió, de ella solo quedo el aroma, se sintió solo y no sabia el porque.
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§ Primera Edición: Finales de 2007, estaba en físico ya que por aquellos años solía escribir solo en hojas y ahora esta perdido.
§ Segunda Edición: Sábado, 6 de Septiembre de 2008 [Link]