En Phobos, herido, aun planeaba encontrarte en Deimos. Para mi mala suerte, estabas acampando en Arequipa.
Haciendo
con la cabeza una seña al médico griego, le tendió el brazo. El galeno
lo comprendió, y obedeciendo inmediatamente, le abrió una vena cerca del
codo. La sangre salpicó los almoadones y roció el rostro de Eunice,
que, sosteniendo la cabeza de Petronio, se habia inclinado sobre él para decirle:
—
¿Y crees que voy a dejarte? ¡Yo te seguiría, aunque los dioses me
prometieran la inmortalidad y César me asegurase el dominio del mundo!
Petronio sonrió, y levantándose cuanto le permitían sus fuerzas, puso sus labios sobre los de Eunice, murmurando:
— ¡Ven, ven conmigo!
Inmediatamente
extendió ella su torneado y rosado brazo, en el que tambien abrió el
médico griego una vena; un instante después, su sangre se confundia con
la de su amado.
¿Donde estas?, te preguntaras, y ni yo mismo sabre donde estoy. Te
recordare a mas no poder, y me preguntare, ¿Donde estas?, porque cuando
pude hacerlo no lo hice, porque cuando fue tan facil, lo hice dificil.
Te recordare y sera por las puras, te pensare, a ellos tambien, y sera por las puras.
El motivo nunca lo tuve, siempre lo tuve perdido. Quise encontrarlo en ti, en el, en ellos, pero no lo halle.
Acercate a mi y soplame la vida, dame aliento. Soy un zombie.
Me veo en el espejo y te veo, lo veo a el, a ellos, pero a mi no me veo. Mis espejos son vacios.
Si supieras que para mi, tu curiosidad mañanera en revisar mi lecho, lo es todo, ¡lo es todo!.
Soy pura corteza, soy una piedra en el fondo del mar, seca por dentro.
Estar en mi cama, me recuerda a tus abrazos calidos, por eso prefiero
el sol, la ducha caliente y el cafe caliente, porque me recuerdan a ti, a
tu calor.
Donde encontrar eso para mi, si ni se que es para mi.
Tirame en un papel arrugado, la respuesta final de mi vida.
He reido, llorado, me he enojado y tambien he amado.
Ven, miremos al sol y encontremos a la luna, que esta jugando en mi patio.
Esas gradas, donde me cai borracho, borracho de todo. Fui ingrato contigo, y ese pecado he de pagarlo con rico fuego matador.
Alcohol, amigo mio, he de decirte adios, pero espera, no te vayas tan
pronto. Dejemoslo en un hasta luego. Sera mejor para los dos, ya te me
hiciste muy facil y cualquiera.
He de hacerme bello, no la version mal hecha de mi.
Tu, mujer de las trenzas hermosas, te amo, y a ti, el de la mirada eterna, tambien te amo.
Infinito.
En una ciudad, en un país, en un mundo tan cochino, tratar de ser
correcto en un mundo así, es un trabajo dificilisimo. La infeccion
pulula y terminó siendo un infectado más, pero con un dosis diaria de
narcoticos.
Las muchachitas de ojos brillosos, de pechos coquetos y
caderas sinuosas, esas damitas con labios sensualones, eran el manjar de
su vida, el elixir de la vida, como decia aquél Petronio de Quo Vadis?,
la receta para la juventud eterna, como aquel Petán de la historia trujillista, que decia se ensoñaba con los juguitos tibios del sexo femenino, la verdadera ambrosía.
Su historia sexual preferida, que casi nunca la contaba pero de la que
se sentía muy contento, ya que lo hacía sentir un Cesar romano, era la
de la epoca de orgías que tuvo, durante los días que empezo a preparase
para ingresar a la universidad, decidío apostar una vez más por el
estudio y se lanzo a por una carrera universitaria, en este periódo, de
frecuentar muchachas preuniversitarias y todo ese mundo juvenil, tuvo,
quizás, su epoca mas sexual de lo que llevaba vivo.
¡Como!, como es que puede estar tranquila, si yo aqui, no puedo ni pegar los ojos.
Como puede seguir viviendo, si yo estoy que muero.
Como amanece para ella, si para mi es solo noche y dias grises.
Si solo iba a ser algo pasajero y momentaneo, hubiera renunciado a sus
coqueteos, hubiera renunciado a mi atrevimiento y hubiera bebido sin
remordimientos.
Si fui su juego, si fui solo su afan del momento, hubiera preferido ni saber su nombre, y mucho menos, conocer su cuerpo.
Como sigue ella, si yo ya ni sigo...
No fui ni un amor de verano, soy su otoño marchitado.
Me hundo en una copa eterna de su pensamiento.
Mientras mas es ella, menos soy yo.
La gata enamoro al perro, que ahora aulla en el desconsuelo, de la gata que trepo su pecho y mordisqueo su sentimiento.
Soy solo ecos vacios, de los sonidos de su corazon.
Como vive ella, si para mi todo se enfrasco en su recuerdo.
Asi era Cornelius, era un duro hijo de puta, pero que era posible llorar si veia a un cachorro indefenso en peligro.
De todas las misiones juntas que llevamos a cabo, él era el más frío y
calculador siempre. Nunca dudo en matar, aun asi fuesen niños o mujeres.
Se mostraba hacia los demas callado, taciturno, pero entre nosotros,
que eramos como su familia, se mostraba como supuestamente el realmente
era, un amante a la vida y al arte, con una gran sensibilidad.
De todas las misiones
salió ileso, excepto de esa, en la que Vicious apareció. Era de
aquellas personas que estaban rodeadas por un aura misterioso y que con
tan solo estar cerca sentias su gran engergia y fuerza.
Usaba
chalecos, camisas, ropa de jean o tela. Tenía unos lentes grandes,
algunos tatuajes en el cuerpo y siempre andaba con un cigarro, cosa que a
veces me molestaba, ya que fuese de dia o de noche, con calor o frío,
siempre fumaba.
Cornelius, cabello nunca tan largo y nunca tan corto, siempre bien afeitado o con poca barba.
Siempre obtuvo lo que quizo, y por nuestros pecados obtuvimos aun más.
Después de aquella mision tan selecta que hicieramos, nunca más quizo
otra, y ahora, en estos otros tiempos, tener su visita, es como una
directa patada a los bajos.
Cornelius, no fue coincidencia
conocernos, no fue un accidente querernos tanto, no hay manera de contar
su historia sin mencionar la mía, asi como nuestras historias estan
vinculadas con la de los demas.
Ella era tan hermosa, que cuando entraba a la casa, las luces se
prendían solas, cuando iba a la cocina, no necesitaba prender las
hornillas porque estas botaban fuego a su voluntad, el agua hervía con
su mirada.
Su comida era unica, con un par de bocados me recuperaba
completamente, era tan unica su comida, que a veces lloraba para decirle
gracias.
Siempre era muy timido con ella, un día, que nos mirabamos y que estaba tan sumiso, me dormí y mato a un puma de un escopetazo. Me lo dió arrebosado, quince minutos después, viniste al mundo.
Y la verdad, es que, no le encuentro ni bueno ni malo, en ese su hecho, y
tambien en mi hecho y al final nuestro hecho, de sus "ganas de cachar",
tan suyas y, al final, tan mías.
En teoría, soy su (como dice ella) "cafisho".
El otro día, despues de cachar, bailamos un tango, asi, calatos, ella y
yo, ella tan fina, hermosa y esculturalmente bella y erotica y yo, todo
panzon, casi ciego y aritmico. Pero bailamos y sonreíamos y ella, me
besaba y yo pensaba en los duraznos y le acariciaba su monte de Venus, la vulva y el clítoris.
Segun ella, soy su cafisho. Primera vez que un oficio no me genera ni
un sol en el bolsillo, pero como dice "La loca de mierda", una argentina
bien buena voz, "que bien que la estoy pasando".
Lo hilarante y
cojudo, es que, al final de todo, siempre termino hablandole de Salma, y
terminamos riendo de mi ilusión y amor juvenil idiota, pero caliente y
sincero.
Esa Salma, aun tengo el sabor dulce caramelo de sus labios, retumbandome el recuerdo.
¿Salma, donde estas?
No me di cuenta, de cuando ni como, pero habia cambiado y mis
borracheras ya no eran las mismas. Ya no podia caminar ni vivir entre la
gente, todo lo que hice, fue engañar y engañar. Mi vacio lo llene con
nada.
— Hola querido, vos estas tan huapo.
Una voz, rompio mi soliloquio, y era un voz con un dejo diferente, como escribo huapo: ¿wapo, güapo?.
— Que tal preciosa, te siento calida.
— Es porque vengo desde Tierra del Fuego.
— Eso suena a frío y caliente, estoy ebrio, ¿me invitas un trago?
— Me gusta tu voz, que potente y gruesa, ¿vos no queres ser mi cafisho?
— Caficho, nunca pense tener esta profesion.
Calle, y ella seguia hablando, empece a delirar y a tocarte el culo a la muerte, que se reía de mi cara de borracho.
— Querido, pareces un niño, pero eres tan grande, dejame que te bese la boca.
Nos besamos, y pensamos toda la noche, prometimos vivir en Bs. Aires, y
en mi delirio, me deslice por su sueño tranquilo y desapareci, no
recuerdo haberle dado mi numero, pero me llama y me llama, soy su
caficho, aunque no estoy ganando ni un sol, quizas me los esta ahorrando
para irnos a Bs. Aires.
Habra que amarla a la fuerza.
Podre al fin, bailar tango.
He dormido edades, que fueron años, solo para despertar el mismo dia pensando en ti.
"Cuando se está solo mucho tiempo, cuando se ha acostumbrado uno a estar
solo, cuando se ha adiestrado uno para estar solo, se descubren cada
vez más cosas por todas partes, donde para los demás no hay nada"
"Que chucha va a pasar, putamadre. Ese gil de mierda se quizo pasar
de pendejo, que venga pues ahora que lo corto a ese conchasumare." Grite
y sacaba los cuchillos torneadores de mi kit de cuchillos, ella estaba
entre asustada, palteada y borracha, de todo eso, un poquito de cada
uno.
No era para menos. Desde que habiamos terminado las clases, que
habrian sido las 9 de la mañana, fuimos a su casa, preparamos comida y
chupamos todo el bendito dia. Cervezas y mas cervezas, rones, piscos y
medio whisky, fue el arsenal que, al menos conmigo, sirvio para
desmadrarme no solo fisica, si no tambien psicologica y mentalmente. No
era amo y dueño de mis actos, no sabia lo que mierdas hacia, o bueno, si
sabia algo...
Poco faltaba para amanecer pero todo aun seguia en
penumbras, yo estaba en polo porque ella tenia mi polera. El frio me
calaba todo.
En nuestra borrachera hicimos (porque no creo haber
hecho todo eso yo solo) huevada y media en su casa, que su hermano, un
brother que ni puta idea de la vida de su hermana, se llego a emputar
tanto que nos boto, nisiquiera me boto a mi solo, si no que a los dos y
estabamos deambulando por las calles.
Intentamos ir a mi casa. Hice
una llamada a mis viejos preguntando si podria llevar a "mi enamorada"
(obvio que no era) y me mandaron al carajo, asi que ella tomo la
decision de gastarse todo su dinero restante, que serian unos 500 soles y
nos fuimos a seguirla en un hotel.
Yo para ese rato, estaba mas
rayado que tigre, estaba en otra pero con una conciencia plena de todo
lo que pasaba a mi alrededor, pero claro, no era yo. Quien mierda seria,
aunque creo que si era yo.
"Gabriel, tranquilizate por favor, ya
fue, nadie nos va a joder. Ven, vamos a comprar unos rones y a
seguirla". ¿Pero que coño? ¿Acaso dijos roneS? ¿Seguirla? ¡Contigo me
caso! "Vamos mierda..." Esa fue mi respuesta y dicho y hecho, compramos
dos rones, dos gaseosas, un sixpack de latas de cerveza, una cajetilla
de cigarros, cuatro gatorades y cinco bolsas de piqueos y papitas
fritas. Nose porque carajos no compramos condones si sabiamos que era
obvio que ibamos a tirar todo el tiempo que nos quedara de conciencia.
Mi voz, era una fabrica de engranajes oxidados y viejos. Estabamos en
la puerta del hotel y la señora tardaba para abrir la puerta, el frio me
tenia de los huevos, no sentia nada de mi, ni yo mismo me sentia.
"Señora, puede apurarse por favor, me cago de frio" Y mi voz era el motor de un tractor viejo.
La señora se asusto, le pedi disculpas pero le dije que se apurara para
atendernos. Una vez en el cuarto, me di cuenta de que por las puras
huevas, habiamos comprado tanta cojudes.
Nos hicimos los huevones y
nos metimos a la cama, yo me quite toda la ropa y me acomode a como
pude, realmente queria dormir, pero la señorita que estaba recostada a
mi costado, tenia lujuria en vez de cerebro y empezo a seducirme.
Mi
naturaleza satira no tardo en reaccionar y mande al carajo todo y ni
tono ni perezoso me fui al ataque, prepare el cañon de artilleria. Habia
un tajo por reventar, una mina por explorar, tenia que coronarme
campeon de la liga de borrachos y decirle al frio que podria manosearme
las bolas, pero de manera suave y que mas bien, no se asustara de lo que
estaba por ver.
Tuvimos sexo hasta que nuestros cansados y gastados
cuerpos nos permitieron. La mierda que salia de su boca, nunca la habia
escuchado, pero sacaban lo enfermo de mi, ese yo que solo aparece
cuando estoy a solas en mi cuarto.
El sol entraba de a poquitos en
el cuarto, como si pidiera permiso para poder alumbrar, facil nos veria
hechos concha y se apiadaria de nuestros ya, en ese rato, resaqueados
cuerpos.
El cuarto olia a todo, abri los ojos a como pude, muy lentamente eso si.
"Gabriel, aun no puedo creer lo de anoche" Cojones, yo ni sabia como me llamaba.
Intentamos reaccionar, ella fue a los servicios y trato de reaccionar
un poco con el agua. Yo hice lo mismo y tratamos de revivir con algo de
las papitas fritas y los gatorades. Prendimos la tele y empezamos a
escuchar musica.
Nuestras idas mentes hablaban solas y tratabamos de
entender todo lo de anoche, nos reiamos y a ratos callabamos serios,
eramos complices de nuestra locura y nos sentiamos tan bien, como mal.
Era la resaca en su maxima expresion.
Paso un tiempo que no
recuerdo. El Sol ya jugueteaba entre nuestros desnudos cuerpos y pude
ver su sensualidad de mujer, tentando a la lujuria que despertaria al
Satiro de mi ser.
Y se hizo el coito.
Nos hundimos en un tiempo
incontable y nos mezclamos en movimientos tan ritmicos como caoticos. La
eyacule por todos los lados y de todas las maneras posibles, ella me
cubrio con toda su esencia de mujer que era como estar bebiendo el mejor
vino del mundo con los Dioses.
Ese cuarto de hotel, fue nuestros Campos Eliseos.
En el letargo de la satisfaccion concluida, llegaron a mis oidos una cancion, que se, nunca he de olvidar.
Por cierto, a ella, no la veo ni mas.
"Loving you every minute
cus' you make me feel so alive!"
"Las mujeres de Gabriel"
Sinuosa y suculenta, andaba y me
miraba, yo me hacia el huevon, me hacia el cojudo, pero ambos sabiamos
lo que queriamos y en que acabaria todo.
Me lamia los labios, le
miraba las nalgas y esas curvas que eran como manjares para mi. Ella se
acariciaba el cabello, movia la cabeza y se inclinaba sacando más el
trasero.
¡Que venga la salida ya!
Cuando el timbre sono y ambos sabiamos que significaba.
Las clases eran vaceadas y ella coqueta, esperaba mi acercamiento.
Lento y seguro, con una ereccion en camino fui, hablamos y le tome los
hombros, ella aun sentada, luego las manos y nos fuimos para las clases
del fondo, ella caminaba adelante y me movia las caderas.
La ereccion estaba en pleno, me sentia como un rinoceronte y ella como la madre Cotahuasi (por su gran cañón).
Y la calor ayudaba, me sudaba la frente y a ella el cuello, podia
sentir ya sus jugos vaginales humedeciendome el pene. Pose ambas manos
sobre sus caderas y ella se detuvo un instante y yo segui, hasta que nos
chocamos y se retorcio ante mi, postrandome las nalgas en mi zona
pelvica, la abrace y le mordi el cuello, sintiendo su sabor en mi boca,
hizo la cabeza para atras y mis manos empezaron a trabajar en la
orfebreria de sueños.
La empuje para entrar ya al salon, que estaba oscuro y fresco.
Ahi ella tomo las riendas del caos y me empujo hacia una carpeta, me
hecho y me sedujo. Nuestros labios eran de caramelo y se acababan.
Se sento en mi y senti su presencia completa, mis manos seguian su arduo
y hermoso trabajo, la ropa se deshacia sola, le rompi el calzon, y sus
tetas se mojaban por mis labios.
¡Metemela ya!, grito calladamente y
como el Misitu, entre en ella, rompiendo todo a mi paso y sus gritos se
ahogaban en el salon. Eramos de agua hirviendo.
"Que rico mierda" me dijo y yo le dije, "Si mi vida, que delicioso."
Amanecí molesto, enojado, refunfuñando. Para variar, no respete la
"Ley Seca" y ayer salí un rato a tomar un ron con los amigos. Pretendía
llegar a cama contento y dormir placidamente como gatito, pero fui
despertado por una intempestiva cantidad sonora, "Mierda, ¡Porque coño
no se meten el equipo al culo!", enojado, por no descansar como quería,
me retorcía en mi cama, daba vueltas y vueltas, encima estaba muy
acalorado y tratar de conciliar el sueño nuevamente, parecia una
lucha perdida.
Así estaba, mientras pensaba, "Hoy. Ir a votar..." y pensaba en las elecciones y en lo poco que me importan.
Todo este periodo de campaña electoral, para mí ha sido un fiasco, una
suerte de circo político en el que no solo vi payasos intentando llamar
mi atención (y la de los demás), si no que vi intentos de "homicidio"
(digamoslo así), de como la gente se mata por el poder, de como la gente
se vende por el poder, de como nos arrastramos y nos dejamos seducir y
terminamos siendo unas simples marionetas. Todo por el poder, por el
dinero, la rica guita, el ripio, el colque, la money, los chibilines,
los cobres. Como nos convertimos en unos incivilizados y lo que debería
de ser una fiesta democrata y estar felices de elegir nustro futuro y
porvenir, se vuelve mas bien en una lucha ridícula, absurda, hueca y con
un sentido muy pobre.
Me decepsioné, intente apegarme a un
candidato, intente confiar en uno, en otro, en ese otro o quizás en
aquel, pero todo termina siendo lo mismo.
Pienso que no debería de
darle importancia, pero es el futuro de mi país, de mi ciudad y mi
distrito, mi barrio, mi gente, mi vecindad, mi casa, pero termino
agobiado. Todos, o casi todos, son unas lacras. A minutos de acercarme a
la cédula y sufragar, no tengo ni una pizca de idea de por quién votar.
No quiero ir a votar, me llega al ojete ir a votar, no lo quiero hacer,
quiero escuchar a Piazolla y leer mi libro de historia, pero lo haré.
En realidad no votare, "viciare" mi voto. Ni sé como se hace...
Es
un limbo todo esto, me da la impresión de que estamos pasando por un
periodo de cambio, como que salieramos de una burbuja, de un lapso de
tiempo y estamos justamente en ese proceso de capullo a mariposa, pero
que se esta haciendo hartante, como comer mucho dulce (si queremos darle
un sentido agradable al asunto, porque mas pareciera que estamos
comiendo rocotos con ajíes).
Así pase la mañana, soliloqueando en mi
cuarto, escuchando a Thom Yorke cantarle a la tristeza y a la alegría,
pase a Piazolla y terminaré con el poderosísimo Ludwig Van, para ir con
algo de alegría y optimismo, que con la pepeada del otro día y con estas
elecciones paupérrimas, ando bien bajoneado... Encíma a la chica que me
gusta, le llego a la punta de las chichis...
¿Alguién dijo un ron? Mejor voy a votar, que se me hace tarde... Aunque unas chelas puede ser
"Y nunca, me vuelvo a enamorar" ♪♫
"Chupa
mierda, esa huevada no es té, conchatumare." Y se tomo de un solo sorbo
todo el trago. Siempre saliamos a chupar por el barrio, sentarnos en
algun parque, comprar un par de rones y chupar y beber, cuando hacia
falta mas dinero, nos amarrabamos bien los pasadores de las zapatillas,
tomabamos un poco mas para el valor y armados de chavetas y cuchillos,
ibamos a robarle a los policias o a los choferes d combi borrachos que
tanto detestabamos, eramos como una especia de superheroes a nuestro
estilo, les robabamos a los que nos robaban. Buscabamos a los alcaldes,
todo ser que estuviera involucrado en politica y les robabamos sus
casas, a los ricos y a los pedantes, era nuestra manera de justicia,
para gastarnoslo en alcohol, drogas y mujeres. Nos peleabamoso entre
nosotros, hasta rompernos las jetas, desviarnos los tabiques, por pura
diversion y volviamos a tomar hasta caernos de tanta ebriedad, caer
dormidos inconscientes en algun parque y asi, viviamos.
Esta ciudad, sta sociedad necesitaba un mejor tipo de criminales y nosotros eramos esos.
Yo era el cabecilla, pero era un jefe y lider noble, mi lidrazgo solo
lo ejercia para plantar cara o a la hora de dar las ideas, era el mas
letrado e intelectual de casi todos. Les impartia cultura a mis
compinches, los hacia mejores, no el prototipo idiota de rateros
inutiles que abundaban y por eso tambien nos respetaban.
Nadie se
metia con nosotros y a los que se atrevian, simplemente los matabamos,
pero esta parte de la historia la contare despues, ahora narrare la
historia de como conoci a Apollonia y como surgio y paso todo.
El
sol ya caia, lo bueno de vivir en una bareada como esta el hecho de
poder sentir mas a pleno la naturaleza y de poder ver unos buenos ocasos
o en las noches las estrellas.
"Que rico atardecer, putamadre, esta
noche sera buena." Pensé y nos preparabamos para ir a robarles a unos
pituquitos que habian venido hasta aqui arriba para practicar su deporte
y a hacer algunas filmaciones, creo, porque tenian un monton de camaras
y cosas por el estilo.
Fue facil, como quitarle un caramelo a un
niño. Los tipos adinerados, no son fuertes del todo, la riqueza los hace
debiles de mente y cuerpo.
Sus acompañantes feminas, eran unas bellezas de mujer, les habiamos quitado hasta las zapatillas, las joyas.
"Que chucha miras conchatumare, ¿quieres que aparte de robado te corte?
¡Voltea la cara hijo de puta!" Y el mas fuertecito o disque fuertecito
se amilano. Fue ahi cuando senti toda su presencia y esencia de mujer.
Apollonia tenia sus ojos clavados en mi, pero su mirada no desprendia
odio, ni rencor.
"Que sucede contigo preciosa." Nos topamos las miradas. Agacho la mirada.
¿Acaso esto era el llamado sindrome de Estocolmo? Podia sentir como
ardia ella por mi. Me ponia. Estaba ahi, sentada, postrada ante mis
chacales y yo, pero su aura no era de una cautiva. Me acerque, pedi sus
zapatillas y calce sus descalzos pies. La miraba, me miraba. ¿Amor a
primera vista? ¿Que es esto que siento?
— ¡No la toques mierda!
— Calla bocon o te reviento el hocico a patadas.
El silencio se hizo y mis chacales ya se retiraban, entendian mi
situacion y me dejaban ser. Esta mujer empezaba a calentarme la cabeza y
a bombear mi corazon, corria su esencia por mis venas, mezclandose con
mi vitalidad. Queria comerle el coño y a la vez amarla como hombre,
hacerla mi mujer.
Esa noche nos juramos amor eterno sin
pronunciarlo, esa noche nos volvimos marido y mujer sin necesidad de un
anillo o papeles firmados.
No solo le comi el coño, no solo le lami
la vulva y saborie su clitoris, le arranque el alma a mordiscos y me la
comi en cuerpo y alma, no puedo decir que sali intacto de ese encuentro,
ahora vivo en ella, sorbio todo mi ser y lo hizo suyo sin preguntarme,
somos el uno para el otro.
Sudamos nuestros pecados y nos unimos
puros el uno con el otro, la locura de un primer encuentro nos rasgo el
alma, dicen mis amigos, que cuando pasaron por mi casa, era como ver un
volcan en plena erupcion.
Nos machamos el cerebro, ella era un
objeto inamovible y yo una fuerza imparable. Me canse de penetrarla asi
que le tome la vagina con una mano y con la otra la sostenia, ella me
tomo el pene con las dos manos y ese contacto mutuo, no solo nos
brindaba placer. De mi pecho salian rugidos, alaridos, mi yo verdadero
se hizo real y bramaba, su yo verdadera lleno el cuarto de luz y con sus
alas lo acaparo todo, el agua de toda mi casa empezo a hervir, el
cuarto se lleno de vapor nuestro y nos unimos, nos hizimos uno y
dormimos por toda la eternidad. De haberme encontrado con Dios, a el
mismo lo hubira matado. Ella en su rostro, tenia la esencia de la madre
galaxia y en sus ojos, tenia encerrados el universo y la eternidad.
No se como salimos vivos de aquella noche, pero ahora nada nos para,
nada nos detiene. Mis chacales la ven como a una divinidad, Matrona le
dicen. Es mi Apollonia y yo su rey.
La epoca dorada recien empezaba y como todo principio, tiene su final, este tambien lo tuvo, pero eso se contara despues.
Aqui empiezan los dias de oro de Los Relativistas.
♪♫
No poder cerrar los ojos, ese insomnnio que te consume y que al amanecer y en el resto del dia, te tiene apesadumbrado.
No solo era mi dificil vida, ra mas la soledad que me tenia sin poder
dormir. Rechazar a la familia, rechazar a todos, para al final, pensar
en ellos, pensar en la existencia de los demas.
El contacto con
alguna femina se habia vuelto cosa del pasado, un recuerdo muy lejano,
que ya ni sentimiento alguno producia. Escribir y escribir y seguir
escribiendo, a eso se resumian mis dias,
trataba de hacr cosas diferentes, pero las seguia hallando sin sentido,
trate de conocer gente, relacionarme, pero todo siempre terminaba
igual, los terminaba alejando de mi o yo alejandome de ellos y sumirme
en una misantropia absurda.
Pilas de cigarros, botellas y latas de
cerveza, mi maquina de escribir, un par de calcetines sucios y algunos
cuadros mal pintados, a eso se resumian mis pertenencias.
Y esta cancion se repetia en mi mente una y otra vez, haciendose cada vez mas intensa, mas latente, palpante y viviente.
Porque carajos se tuvo que ir asi, dejarme su mirada de caramelo, esos sus ojos hermosos en solo un recuerdo.
Carajos y mas carajos, ¡Carajo!, tan sinuosa y hermosa ella, que
maldito afan de cautivarme, seducirme el sentimiento y zuas, irse,
conquistarme y ya, ser, creo, un trofeo para ella.
Que jodida situacion, tengo que buscarla, encontrarla y hacerla mia y no dejarla jamas.
Aun recuerdo, como nos vimos y como cruzamos las miradas por primera
vez y nos enamoramos, si es que ella tambien se enamoro porque yo si lo
hice, recuerdo sus manos, su cabello largo y esa sonrisa tan suelta que
se iba con el viento y para que, para estar ahora jodido, pensarla,
enamorarme mas y seguir sin saber como encontrarla.
He de buscarla y
encontrarla, en mi alocada mente he de encontrar una solucion, se que
la hallare solo tengo que salir de este laberinto que me tiene muy
perdido en su recuerdo.
Digna tarde para recibir esa visita inesperada y otra vez, esa su calida mirada.
Faltaba poco para que el atardecer empezara, asi que aun podia sentirse
ese sol mañanero y el intento de sol de tarde. Las gotas de la brisa
marina, esa humedad pequeña y relativa, acariciaba mi rostro y el viento
jugueteaba con mis cabellos. La fresca sombra que me daba una pequeña
cantidad de arboles hacia de ese momento, perfecto para ese encuentro.
Su vestido amarillo que se meneaba al compas de la naturaleza, su
silueta bañada por los rayos del sol y opacada por momentos por las
sombras de los arboles, su sombrero sujetado por una de sus manos y su
cabello ido a propia voluntad.
Las hojas caian, parecia otoño, pero
era pleno verano. Hacia cuanto que no la veia, hacia cuanto que no nos
veiamos y tenia que aceptar, la extrañe todo el tiempo, la extrañária
todo este tiempo que estariamos juntos y la extrañaria aun mas, cuando
me vuelva a dejar.
Esos labios rojos, su mirada color sol y esa sonrisa tan suelta que me aterraba.
¿Desde cuando la habia amado asi?
Su aroma que me traia el recuerdo de tiempos lejanos, su peculiar
calides y su presencia m reconfortaban de una amnera unica, tenia aun
las cicatrices en mi brazo derecho, que me haria aquella noche junto a
ella, mi cigarro se acababa y tendria que prender otro.
Un sorbo de ron para tragarme la emocion de su retorno.
Su saludo fue directo y profundo, las sombras avanzaban lentamente su curso en el tiempo y el sol no era ajeno a ese fenomeno.
Las palabras y frases fluian libres. Nos sentamos al pie de un cerezo
que nos arrullaba en una sombra roja y la conversacion continuo.
Algo molestaba e inquietaba mi ser, inquietaba y me impacientaba.
Vicious. Ese nombre siempre vendria con ella acompañándola por toda la
eternidad, aun de muertos, se que ese nombre me perseguiria.
Maldicion de maldiciones, la mas pura maldad con fin de gusto propio.
Esta tranquilidad solo era el inicio de un caos de cantidades gigantescas, desproporcionales a todo orden y equilibrio normal.
Mi mente era acechada por demonios puros y seria atacada por el mismo aberno.
Solo su sonrisa me tranquilizaba, era el inicio del fin, mis cicatrices
lo sabian. El sol era rojo, la sombra era oscura, y las hojas eran
barridas por una suave corriente de aire.
Se recosto junto a mi, bebio un poco de ron y prendio un cigarro.
Deberia de enfrascar este momento y hacerlo eterno, pero no soy Cronos, soy un humano y he de vivir con esto.
Otro sorbo de ron. Que trago para mas amargo.
Los finales casi nunca suelen ser felices, pero el inicio de este fin, a
pesar del sabor amargo de las noticias, me sumergian en un sabor dulce,
del que no queria salir.
Su mano encontro la mia y mis labios buscaron los suyos.
Esta noche es mia, no la dejare escabullirse de entre mis manos.
Un par de colillas eran barridas con un conjunto de hojas hacia el
infinito, el Sol ya estaba descansando en las profundidades del mar, la
Luna estaba radiante partiendo el cielo y una pareja caminaba a una
perdicion suave, tomadas de la mano. Criaturas de Baco.
Me derrito en esos tus ojos de caramelo, en esa mirada que me traspasa.
Todo yo, soy nada ante todo ese sentimiento que me provocas.
Cavare hasta el centro de la tierra, para traerte su corazon.
Tanto cielo para mi solo. Es porque estaba sentado, contemplando toda esa belleza, de ese eterno sentimiento, arropado en ti.
Donde estarias? Yo estaba en Fobos y te esperaba con ansias.
Tu en Deimos y ni te preguntabas por mi, cuando yo andaba muriendo y matando por nosotros.
Habia conquistado reinos, habia luchado contra cientos, construi
castillos e hice reinos. Habia cavado hasta lo mas bajo y profundo de mi
ser, llegue a la cuspide mis sentidos, pero todo era nada.
Era una nada ante ella y su yo infinito.
Asi empieza la historia de las luchas eternas entre mi yo combatiendo
contra mi propio ser, una lucha eterna en mi yo profundo, que me
llevaria centuriones terminarla y proclamarme victorioso.
Subi a la punta de la cima mas alta y grite todas mis entrañas, saque todos mis secretos y los esparci al viento. Me desnude el alma.
Los montes contemplaron mi batalla y se regocijaron viendo a un mortal luchar tanto contra si mismo.
Los ecos me preguntaron: Ozymandias, ¿Porque peleas tanto?
Alce los puños contra mi mismo y batalle, hasta partirme la conciencia
en mil pedazos y por un momento tuve paz y pude contemplar la cuna de la
civilizacion y ser uno con el todo y fui eterno e infinito.
Pero
eso no seria para siempre y mi pecho empezaria a latir con bastante
fuerza, empezaria a moverse violentamente y seria el inicio de el
enfrentamiento, reanudaria el caos en mi ser y estallaria contra todo.